Después de años construyendo juntos, el socio mayoritario comenzó a tomar decisiones unilaterales, mover recursos y aislar al cliente de la operación. No había un pacto de socios claro y el riesgo de perderlo todo era real. Intervenimos de inmediato: documentamos las irregularidades, frenamos las acciones del socio por vía legal y negociamos la reestructura del control. El cliente recuperó la dirección total de la empresa. Hoy opera con un pacto de socios blindado que define reglas claras para cualquier escenario futuro.