Constituimos tu empresa en la figura jurídica que más te conviene —SAPI, SA de CV, SAS o persona física— y diseñamos tu esquema fiscal desde el inicio para que pagues lo justo y operes sin fricciones con el SAT.
Blindamos tus activos personales y empresariales ante demandas, acreedores o socios conflictivos. Estructuramos tu negocio para que lo que construiste no esté en riesgo si algo sale mal.
Identificamos los puntos vulnerables de tu operación antes de que se conviertan en problemas. Revisamos contratos, procesos y relaciones comerciales para que tomes decisiones con respaldo legal.
Negociamos, mediamos y litigamos cuando es necesario. Buscamos siempre la solución más rápida y menos costosa para ti, sin perder de vista tus intereses a largo plazo.
Redactamos y revisamos contratos con clientes, proveedores, socios y empleados. Cada acuerdo queda claro, ejecutable y diseñado para protegerte si la otra parte no cumple.
Te mantenemos al corriente ante el IMSS, INFONAVIT y la STPS. Diseñamos esquemas de contratación correctos, evitamos contingencias laborales y gestionamos conflictos con trabajadores.
Representamos tu empresa ante el SAT en auditorías, requerimientos y recursos. Si ya tienes un problema fiscal, lo atendemos con estrategia para reducir el impacto al mínimo posible.
Estructuramos las reglas del juego entre socios desde el inicio: pactos de accionistas, esquemas de entrada y salida, distribución de utilidades y protección ante conflictos internos.